Ciudad de México.– En medio de un intenso debate entre oficialismo y oposición, el Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reducirá la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales de manera gradual, enviando el dictamen a la Cámara de Diputados para su revisión final.
Aunque el resultado fue de 121 votos a favor, el consenso en la votación no evitó el choque político. Legisladores del PAN y PRI respaldaron la reducción, pero cuestionaron que la entrada en vigor total se postergue hasta 2030. Desde tribuna calificaron la gradualidad como una medida insuficiente y pidieron que los dos días de descanso obligatorio se apliquen de inmediato.
En respuesta, senadores de Morena defendieron la implementación escalonada como una decisión responsable ante el contexto económico nacional e internacional. Argumentaron que la reforma es parte de la consolidación del modelo de bienestar impulsado por el actual gobierno y recordaron que la jornada laboral no se modificaba desde hace más de un siglo.
El calendario aprobado establece que en 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 se reducirá a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y en 2030 quedará oficialmente en 40 horas semanales.
La iniciativa ahora deberá ser discutida en San Lázaro para continuar el proceso de reforma constitucional.
