La carencia de personal especializado sigue limitando la inclusión educativa en escuelas públicas
La falta de monitoras escolares para niñas y niños con necesidades educativas especiales, en particular aquellos dentro del espectro autista, volvió a evidenciarse en el municipio de Los Cabos, luego de que una escuela primaria hiciera público su llamado ante la escasez de personal capacitado para brindar acompañamiento en el aula.
Ante esta situación, el séptimo regidor del Ayuntamiento de Los Cabos y presidente de la Comisión Edilicia de Educación, Cultura, Recreación y Deporte, Alí Flores Ramírez, reconoció que se trata de una problemática persistente que no ha sido resuelta de fondo, a pesar de los esfuerzos institucionales realizados en años recientes.
El edil explicó que en el municipio operan actualmente entre 180 y 200 monitoras y monitores, de los cuales la gran mayoría cuenta con formación profesional en áreas como docencia, psicología o educación especial. No obstante, subrayó que esta figura no está reconocida formalmente dentro de la estructura de la Secretaría de Educación Pública, lo que impide su contratación bajo un esquema laboral regular.
Apoyo insuficiente y sin respaldo institucional
Flores Ramírez detalló que el recurso que reciben quienes realizan esta labor no corresponde a un salario ni a una plaza oficial, sino a una beca asignada al estudiante, la cual las familias destinan voluntariamente para cubrir el acompañamiento escolar.
Actualmente, dicho apoyo es de 3 mil pesos quincenales, cantidad que consideró limitada frente a la responsabilidad de atender de manera permanente a un menor dentro de aulas con grupos numerosos, que en muchos casos superan los 35 estudiantes.
El regidor señaló que, aunque la necesidad del acompañamiento es evidente, el principal obstáculo radica en la ausencia de reconocimiento normativo, lo que mantiene a las monitoras en una situación de vulnerabilidad laboral.
Gestión ante Cabildo y Congreso del Estado
Como parte de las acciones emprendidas, el funcionario municipal informó que el tema ha sido impulsado para su análisis en el Cabildo de Los Cabos, con la intención de llevarlo posteriormente al Congreso del Estado, donde se buscaría gestionar un presupuesto específico que permita formalizar esta figura educativa.
La propuesta contempla establecer un marco institucional que garantice continuidad, perfil profesional y respaldo legal a quienes realizan esta función, evitando que dependa únicamente de acuerdos informales entre familias.
Finalmente, Alí Flores Ramírez reiteró que la inclusión de niñas y niños con necesidades especiales en escuelas regulares requiere condiciones reales y recursos suficientes, ya que un solo docente no puede atender de manera adecuada a grupos numerosos cuando existe alumnado que necesita acompañamiento permanente.
“Es un tema de justicia para todos los involucrados: para el estudiante, para el maestro y para quien realiza la labor de monitora”, concluyó el regidor.
